Pornografía: Preocuparnos menos y ocuparnos más

Hasta ahora, hay más de 85 estudios en Italia que relacionan la mala salud mental y emocional con el consumo de lo que ellos denominan “film porno“; Estos efectos van desde la niebla cerebral y la ansiedad social hasta la depresión. El porno tiene un gran impacto en el cerebro, disfrutar de tan solo tres horas de consumo de porno a la semana pueden provocar una notable reducción de la materia gris en zonas clave del cerebro!

Esto significa que los filmes porno afectan al comportamiento y al estado de ánimo, lo que pueden hacer que algunos usuarios desarrollen problemas de salud mental, consumo compulsivo e incluso adicción.

¿Cuál es la principal fuente de pornografía en Chile?

Sin duda el internet a facilitado muchas cosas, entre ellas ha facilitado la tarea de realizar una buena investigación como esta, de hecho mientras escribo esto, ambos hemos navegado y de seguro ya haz leído algunos artículos sobre el porno e incluso ya te topaste con algún que otro vídeo.

Hay que aceptar de una vez por todas que la mayor fuente de filmes porno es el internet, allí puedes conseguir vídeos porno de cualquier tipo totalmente gratis y sin ningún tipo de restricción. Así que cuando navegues, recuerda que el cerebro será bombardeado con imágenes y vídeos porno durante mucho tiempo.

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¿Cómo ocuparnos más?

Nosotros como individuos separados la verdad no tenemos muchas opciones, podemos poner nuestro grano de arena para cuidar a nuestros hijos y seres queridos de este tipo de contenidos con programas web que permiten el bloqueo de dichas paginas por medio del bloqueo de DNS, de esta manera cuando alguien quiera entrar a una de estas webs de porno desde la red de tu casa, la misma será bloqueada y esta persona no podrá acceder.

En el mejor de los casos, el gobierno de Chile debería implementar una ley para regular el acceso de estos portales web y no, no es una idea descabellada, en países como Italia, Alemania y recientemente en Francia ya las han implementado. Exigiendo que estas webs soliciten un comprobante de mayoría de edad como lo pudiera ser una tarjeta de crédito o hasta un documento de identidad como el pasaporte. De esta forma han logrado reducir considerablemente la cantidad de jóvenes y adolecentes que consumen este tipo de entretenimiento en dichos países.